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lunes, 16 de enero de 2012

El filosofo rey y la critica de la democracia de PLATÓN

EL FILÓSOFO REY





Para que la ciudad sea justa deberá ser gobernada por aquellos en los que predomine la sabiduría ya que tendrán que conocer el Bien para aplicarlo, serán los filósofos porque saben lo que está bien y mal y nunca se dejara guiar por sus apetitos o intereses.





Platón concibió la política como una especialización comparándolo con un capitán y su navío o un médico y su medicina; porque navegar y curar no son prácticas que todo el mundo esté calificado para hacerlas por naturaleza. Para Platón solo las personas de las mejores naturalezas y que hayan recibido una educación desde el nacimiento llegarán a gobernar con justicia y sin intereses personales.





Platón apuesta por el régimen político de la Aristocracia, el gobierno de los mejores, los más sabios para Platón. Pero incluso la mejor forma de estado puede acabar degenerando, por la desunión de la clase gobernante por la ambición tanto de riquezas como de fama y honor, en timocracia y esta degenerando en oligarquía y esta en democracia que degenera en tiranía.





Tiene que gobernar un filósofo porque él nunca caerá en la corrupción y puesto que es el más sabio tendrá conocimiento del arte de gobernar. Un arte de saber valorar al pueblo y esforzarse por alentar y cumplir sus sueños. Alguien que se esfuerce por hacer lo mejor por y para el pueblo y que no piense en conseguir beneficios propios. Esto es contrario a aquellos que desde el poder buscaban conseguir una posición social y política a base de engaños.





Platón dijo: “Llevo toda mi vida conviviendo con los enfrentamientos y las luchas para tomar el poder, he visto pasar gobernantes infames que condenaron a muerte a personas inocentes. Todas estas cosas he visto y todas tienen el mismo objetivo, el beneficio personal en detrimento del pueblo. Por eso he intentado formular un gobierno que remedie todo este caos.”





Además el gobierno propuesto por Platón llegará a ser justo cuando el pueblo se someta a la voluntad del gobernante y esté en armonía, para esto la sociedad tendría que cambiar y mejorar. Para ello Platón propone un método de educación para crear hombres además de filósofos. Llevándose a los niños al campo y estableciendo una educación rigurosa crearía mujeres y hombres no corrompidos. Pero aparte del plan educativo también sería importante la división del estado en tres clases:



Los gobernantes: cuya virtud es la prudencia. Elemento racional de la ciudad.



&ltLos guerreros: cuya virtud es el valor. Defienden la ciudad.



&ltLos productores: cuya virtud es la moderación. Producen los bienes materiales.




El estado justo será el resultado del cumplimiento de la obligación de cada clase.





Los individuos de cada clase se seleccionaran a partir de sus cualidades naturales, mediante una educación donde todos parten con igualdad de oportunidades. Hay tres ciclos en la educación.



Ciclo elemental (nacimiento- 20 años): para todos los niños, se educación física e intelectual. En este ciclo se seleccionan a los niños con aptitudes y los otros serán productores.



Ciclo medio (20 -30 años): los individuos seleccionados estudian de modo más profundo y sistemático. De estos se seleccionará a los más aptos y los otros serán guerreros.



Ciclo superior (30-50 años): se dedicarán al estudio de la dialéctica. Éstos gobernaran por turnos o en un consejo de sabios.






El estado será el que sostenga y eduque a los niños desde su nacimiento. Los hijos serán comunes u no conocerán a sus padres. Además, Platón prohíbe a los quereros y a los gobernantes la posesión de bienes y familia propia, ya que estas cosas podrían suponer un estorbo para entregarse por completo al servicio del estado.





LA CRÍTICA DE LA DEMOCRACIA





El "gobierno del pueblo" comienza cuando en ese conflicto civil triunfan los pobres quienes otorgan a unos los cargos de gobernar por sorteo, a otros los matan y a otros los destierran. Platón, desde su defensa ideológica de los privilegios de su clase, califica a los demócratas de libertinos, e identifica la libertad ante la ley con el desorden. Oigamos al mismo Platón: "Pero se alcanza...la culminación de todo este exceso de libertad cuando los esclavos, hombres o mujeres, que han sido adquiridos en el mercado, se vuelven en todo punto tan libres como aquellos de quienes son propiedad... ¿y cuál es el efecto acumulativo de todo esto? Que el corazón de los ciudadanos se torna tan tierno que el mero espectáculo de la esclavitud los irrita y no admite que nadie se someta a ella, ni siquiera en sus formas más moderadas".





Se cae en la tiranía cuando dentro del estado democrático surge un líder, un jefe popular que, aprovechándose de su prestigio, y explotando a su favor los antagonismos entre ricos y pobres, consigue crear un ejército privado para su propia defensa, y suprime las libertades.





Platón critica la democracia por matar a Sócrates, el más justo de todos los hombres, y si esta forma de gobierno es tan injusta como para matar al más justo de todos los hombres no puede ser bueno.





Además, Platón critica a los sofistas quienes estaban relacionados con ese gobierno, tachándolos de engañar al pueblo pues lo seguían y excitaban las más bajas pasiones de los hombres sin enseñarlos.





Platón piensa que la democracia está corrupta, regida por la opinión y no por el conocimiento. Este tipo de gobierno está abocado al fracaso, porque no se piensa en el bienestar de la población sino el del gobernante que solo quiere beneficios propios y sin conocimientos de cómo gobernar.





La democracia se corresponde con el símil del barco pues se piensa que cualquiera puede ser político o el patrón del barco. Aunque no sepas gobernar o manejar el barco, solo se necesita la persuasión o la mentira para lograr el poder. Y se quita al que verdaderamente debería gobernar, al que sabe.





Además Platón dice que lo que caracteriza a este régimen es la ausencia de jefe, que distribuye la igualdad tanto a los iguales como a los que no lo son. Esto es su esencia, una libertad sin límites que lleva a la confusión y a la anarquía. A una sociedad que no está educada, injusta y desordenada. Al mando de la democracia está el pueblo que se desembaraza de los políticos cuando quiere. Esto es lo que Platón quiere corregir con el filósofo rey.





En mi opinión por un lado Platón tiene razón, pero por otro no. Por un lado creo que tiene que existir la igualdad y la libertad, claro que con derechos, obligaciones y leyes para todos. Para que un gobierno sea justo no puede haber preferencias por clases sociales, ni tampoco puede existir la esclavitud ni una sociedad clasista puesto que todos debemos tener las mismas oportunidades para así avanzar.





Pero Platón no está de acuerdo con esto puesto que para él solo existía una verdad absoluta y no aceptaba otras opiniones, su gobierno ideal es clasista y tiene esclavitud; además de una educación para unos pocos que presentan aptitudes. En cambio en la democracia existe la libertad de oportunidades, tú te pones tus propios límites. Yo creo que la democracia es mejor pues da libertad de opinión y de oportunidades, puedes creer en lo que quieras, tienes libertad pero también obligaciones para no interferir en la libertad de los demás. Puede que en la época de Platón este nuevo régimen no estuviera del todo depurado, pero como todo cuando empieza tiene que mejorar. Y así llegar a una forma de gobierno donde se oiga la voz de todos y cuando un gobernante sea injusto y corrupto el pueblo pueda expulsarlo y elegir a otro mejor.





Por otro lado estoy de acuerdo con Platón en que el que gobierne debe ser alguien sabio que sepa gobernar, pues el fallo de la democracia es que llegue al gobierno un gobernante elegido por el pueblo que parece bueno en apariencia y en las promesas que hace, pero cuando está en el poder se corrompe y solo mira por su propio beneficio. Claro que encontrar a alguien sabio que se preocupe por el pueblo es muy difícil entre tantos mentirosos.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Platón y su amiga la Democracia

Bueno, ya estoy otra vez por aquí, siento la tardanza pero el... de Papá Noel nos tiene a todos los renos 27 horas al día en el gimnasio para que no pase lo del año pasado, y esta vez sí nos de tiempo a pasar por todas las casas. Bueno vamos con lo importante que es, algunos aspectos de la vida política de Platón.

Platón aclara que un régimen debe ser gobernado solo por unos pocos, por los sabios, y afirma que la democracia se origina cuando los pobres se rebelan y vencen a los ricos, por lo que ésta se origina haciendo uso de las armas o por el temor que se apodera de los demás. La característica principal de la democracia es la libertad, y según Platón el distribuir la igualdad y libertad a los que son iguales y a los que no, conlleva a la confusión extrema y total. Por ello Platón rechaza la democracia. Platón empieza a comenzar la democracia debido al ambiente familiar en el que vivía, ya que su familia era totalmente antidemocrática, y en ese tiempo la democracia había provocado cosas malas como una guerra o la propia muerte de Sócrates; por lo que Platón tiene argumentos para defender la afirmación de que los sabios deben gobernar. Pero ahí uno de los problemas de este sistema de gobierno. ¿quién determina quién es sabio o no? ¿quién controla quién es sabio? En un principio Platón se en encargará de determinar quién podría dedicarse al arte al arte de gobernar, pero una vez pasado un tiempo,no se tendría una referencia clara de quien es sabio o no. Con el paso del tiempo, los sabios elegirían a los siguientes sabios a alguien cercanos a ellos, a alguien de confianza, se formaría entonces una clase cerrada.
En teoría, la afirmación de Platón sobre que gobiernen solo los sabios, es una idea cojonuda, ya que, que gobiernen la gente con más capacidad para ello es lo mejor, lo más productivo, pero también ahora mismo, se supone que en cada país gobiernan las personas más capacitadas para ello (banqueros, económicos, abogados, ``expertos´´...) y sin embargo estamos viendo que la cosa no va bien, que ellos están actuando para sus intereses privados, no actúan para y al servicio de la ciudadanía, y aún dependiendo del voto del pueblo, ninguno está siendo juzgado, salvo en Islandia.
Lo ideal sería un gobierno de sabios al servicio del pueblo, que gobiernen los que saben, pero teniendo en cuenta los intereses de los demás y no los suyos propios. A lo largo de la historia se ha comprobado que cualquier gobierno que no dependa de un control del pueblo, tiende a mirar por sus intereses.

Platón rechaza la democracia porque es él es partidario de que el gobierno tiene que dirigirse en función del conocimiento, y no por la opinión o la persuasión que es lo que predomina en la democracia al igual que la libertad individual, la cuál para Platón debilita al Estado ya que cada uno podrá servir o negarse a servir a los intereses de las mayorías según más le plazca, lo cual llevará al caos. Para Platón la democracia es ingobernable, su desorden conduce a la tiranía y fomenta la inmoralidad de cada uno.


Espero que esto sirva de ayuda... y sin más que añadir el Reno Renardo se despide de vosotros.
Agur chavales!

sábado, 26 de noviembre de 2011

Bueno, pues tarde o temprano tenía que llegar el día. Aquí estamos, qué se le va a hacer... y encima, para ser aguafiestas, traigo algo que, quien sabe si por voluntad u obligación (aunque a mí me huele más a lo segundo) me toca poner por aquí. Asique ale! Quien esté dispuesto a tragarse 1316 palabras (recuento realizado con contador de palabras Word) que se las trague, quizás le vengan bien. Agur!

LA DEMOCRACIA PARA PLATÓN:

Para Platón, la democracia es el reino de los sofistas, que en lugar de llevar al pueblo por el camino que conduce hacia el conocimiento, en el último extremo, hacia el bien, se limitan a estudiar su ignorante comportamiento y a excitar sus pasiones, sus apetitos y bajos deseos. Además, el relativismo, para Platón, es algo que nunca debería tener relación con la política. Puesto que solo cree en la existencia de una verdad, de una Idea que engloba a todas las demás, no admite que el subjetivismo forme parte de un sistema de gobierno, mucho menos cuando este sirve de vehículo para la persuasión típica de los sofistas, quienes se solían aprovechar de la ignorancia de los demás mediante su don de la palabra.


Además Platón no creía en la igualdad, pues efectivamente unos nacían más fuertes que otros, con más capacidad para asimilar conocimientos… Pensaba que la libertad individual afectaba negativamente al Estado, debilitándolo, pues cada uno podía aceptar o no determinadas normas y modelos de comportamiento, lo que llevaría a un caos que tendría muchas posibilidades de desembocar en una tiranía.

Para Platón el poder debe ir siempre de la mano del saber. Las decisiones políticas deben ser acertadas, y el pueblo no tiene un conocimiento político adecuado, apto para el gobierno.
Además, el subjetivismo no podría dar paso a una idea sólida libre de duda y contradicción, y el gobierno se tambalearía. Así, el filósofo advertía que cederle el poder al pueblo es aceptar la tiranía, que acabaría siendo impuesta tras el caos del régimen de una colectividad incapaz de la menor reflexión. Todo esto nos lleva a la idea fundamental de Platón: deben gobernar los sabios.

El estado ideal de Platón es un estado clasista, conformado por la clase de los gobernantes (los filósofos, que desde jóvenes fueron los más destacados), la de los guardianes(recibieron educación al mostrar desde la infancia buenas cualidades físicas e intelectuales, pero no llegaron a ser aptos para el puesto de filósofo-rey), y los trabajadores (desde la infancia no mostraron suficientes capacidades físicas o intelectuales para gobernar o para ser guardianes, por lo que se les asignó la función de sustentar a las demás clases). Con este sistema se buscaba un orden, del que, según Platón, surgía la justicia, a pesar de la negación de la igualdad.

ANÁLISIS DEL RÉGIMEN IDEAL DE PLATÓN

A la hora de analizar si el Régimen de los sabios es correcto, debemos estudiar una serie de cuestiones. Podemos considerar el conocimiento como aquello que nos conduce a la felicidad, llevándonos a la contemplación de la mera realidad, esta vez sin apariencias, sin ignorancias, ofreciéndonos así un juicio de la misma, alejado de engaños, deslumbrándonos la verdad sobre qué es realmente la armonía, y dictándonos cómo llegar hasta ella. Haciendo esta consideración, nos surge una duda: Si solamente se deja gobernar a los sabios, ¿no serán estos más felices que los demás? Y no más felices por el hecho de que gobiernan, sino por el hecho de ser sabios, pues estamos hablando de una felicidad auténtica, revelada por el conocimiento. Efectivamente, lo que buscaba Platón en el último extremo era el bien de la población, pero ¿no es la unión felicidad-conocimiento el mayor de los bienes? ¿Por qué ceder tal bien solo a una porción minoritaria de la población? Si Platón buscaba justicia, ¿es justo cederles a unos el conocimiento y a otros no? Una de las mayores ventajas de la democracia es el libre acceso al conocimiento, en el último extremo, el libre acceso a la auténtica felicidad.

Y es que es muy típico el caso en el que los tiranos censuran todo tipo de información y saberes que pueden vislumbrar al pueblo, con la intención de mantenerlos en la ignorancia para evitar sublevaciones contra él. Es cierto que el modelo político de Platón no es exactamente esto, pero, ¿acaso no es cierto que introduciéndonos en el mundo que ofrece el filósofo se podría dar el caso en el que un trabajador percibiese la relación entre auténtica felicidad y conocimiento? De este modo, pensaría que no es feliz, y desearía llegar al puesto de sabio para serlo. Sin embargo, el sabio se negaría rotundamente, y le diría: “Tú no estás hecho para gobernar, no has nacido para ello”.

Sin embargo, la desigualdad que se fundamenta en criterios naturales como la capacidad física o intelectual, trae consigo varios problemas. ¿Y si un hombre fuerte y de dotes intelectuales, tras haber sido predestinado a estudiar para ser guardián o gobernante, quiere ser diseñador de boinas? ¿No tiene libertad para serlo? Podemos observar que esta ideología supone una determinación absoluta del futuro de las personas, de nuevo limitando la libertad de decisión. Además, la sociedad perdería la esperanza. La persona es predestinada por su naturaleza, de modo que no merecería la pena que un hombre de torpe intelecto se esforzase por obtener una carrera universitaria, pues estaríamos hablando de un mundo en el que las metas y los deseos no existirían. El amor propio y la autoestima serían conceptos inexistentes en este mundo, muy parecido al Antiguo Régimen en el aspecto de la imposibilidad de avanzar socialmente.
Lógicamente que la naturaleza nos determina, pero podemos reducir esta determinación hasta matices muy pequeños, pues el éxito se puede alcanzar, entre otras cosas(como la suerte de haber nacido de una manera y no de otra) con esfuerzo y dedicación. ¿Acaso una persona que obtuviese malos resultados en el examen de la asignación social del Estado de Platón no podría entrenar o estudiar hasta el punto de ser igual(o mejor) que aquellos que superaron dicha prueba en su día? De hecho, existe un viejo dicho que afirma que hace más el que quiere que el que puede.

De tal manera, el mundo de Platón se habría vuelto tan mecánico e insensible que habríamos perdido algo que es de vital importancia para el hombre: la libertad, creadora de esperanzas, metas e ilusiones, y tarde o temprano los trabajadores se habrían acabado rebelando contra los sabios, en busca del libre acceso al conocimiento, al que en la democracia actual, por ejemplo, podemos acceder. Además, somos libres de elegir nuestro futuro. El que el mundo de hoy en día esté envuelto por el subjetivismo también nos ofrece grandes ventajas. De esta manera, con el conflicto de ideas, unos pueden hacernos ver que nos equivocamos en cuanto a nuestro pensamiento, y otras veces nosotros podemos hacer ver a otros que son ellos los equivocados. No podemos olvidar que los sabios del Régimen de Platón nunca llegarían a ser máquinas, nunca dejarían de ser humanos, e irremediablemente se equivocarían. Quizás, por ejemplo, pudiese haber determinados temas que solo se pudieran resolver mediante la perspectiva de los trabajadores o los guardianes.

Como conclusión.no podemos olvidar que términos como los de democracia, derechos, libertades,… son el complejo producto de una larga cadena de reflexión, colaboración intelectual y contradicción (el choque de ideas también enseña). Por todo ello, Platón era un adelantado de su época. Es fácil disfrutar de lo que se tiene, asumirlo como algo normal. Sin embargo, lo auténticamente difícil es crear eso que entendemos como normal. Platón ofreció argumentos sólidos y más que válidos, y posiblemente, nuestro régimen actual tenga grandes raíces en su pensamiento, no por ser parecido, sino por lo contrario, por ofrecer matices distintos u opuestos, pudiendo de nuevo el subjetivismo entrar en acción, comparando nosotros y deduciendo qué pensamiento es el adecuado para así forjar nuestros ideales, como por ejemplo el que nos lleva a pensar que lo que se tiene hoy en día no es malo, aunque tampoco totalmente bueno, ya que aún queda mucho por mejorar, creando lo que no se conoce todavía, tarea difícil a la que se tuvo que enfrentar Platón, y pudiendo equivocarnos por ello (nunca siendo esta equivocación inútil para la historia del pensamiento).

Debate político: Platón versus Alumnos




Con PLATÓN nos adentramos en el pensamiento político con dos ideas básicas:
Critica de la democracia, y
• Defensa del gobierno de los sabios, de los filósofos.
Vamos a profundizar en ellas:

1. Idea fundamental de la teoría política de Platón, como decíamos: deben gobernar los sabios, los filósofos.
Sin embargo, parece evidente que no hemos hecho caso a Platón en eso de que deberían gobernar los sabios.
• ¿No sería mucho mejor aceptar esta idea platónica e implantar el gobierno de los sabios?

2. En el contexto histórico de Sócrates y Platón ha quedado claro que ambos viven en un régimen democrático. La Atenas del siglo V muestra, por vez primera en la historia de la humanidad, un régimen que es llamado democracia. Y, sin embargo, Platón es un crítico radical de este sistema de gobierno.
A nosotros, este régimen político no debe sernos desconocido pues nosotros también vivimos en un modelo político semejante.






Así pues, a debatir con o contra Platón.